Hipnosis Clínica en Madrid

Sesión de hipnosis clínica con psicólogo en Usera, Madrid

Una herramienta psicológica que puede facilitar determinados procesos de cambio

Cuando se habla de hipnosis, muchas personas piensan en alguien dormido, sin control o completamente ajeno a lo que ocurre. La hipnosis que se utiliza en consulta no funciona así.

Durante la sesión permaneces consciente, escuchas mis indicaciones y puedes hablar, moverte o detener el ejercicio cuando lo necesites. No pierdes la voluntad ni haces nada que no quieras hacer. Lo que se busca es alcanzar un estado de atención más concentrada que permita trabajar con determinadas sensaciones, imágenes, pensamientos o respuestas emocionales.

En mi consulta utilizo la hipnosis como una herramienta complementaria dentro del tratamiento psicológico. No la aplico de forma automática ni considero que sea necesaria para todo el mundo. Primero valoro el motivo de consulta, las dificultades que presenta la persona y el objetivo que desea trabajar. A partir de ahí, decidimos si puede resultar útil y de qué manera integrarla en la terapia.

Puede emplearse, dependiendo del caso, para trabajar problemas de ansiedad, algunos miedos y fobias, determinados hábitos, respuestas emocionales intensas o el proceso de dejar de fumar. Su utilidad no reside en “borrar” el problema ni en reprogramar la mente, sino en facilitar un trabajo psicológico que requiere participación, colaboración y unos objetivos claros.

¿Qué es realmente la hipnosis clínica?

La hipnosis puede describirse como un estado de concentración especialmente intensa, en el que disminuye temporalmente la atención hacia algunos estímulos externos y aumenta la capacidad para centrarse en imágenes, sensaciones, recuerdos o instrucciones terapéuticas.

Es una experiencia parecida a la que se produce cuando una persona queda completamente absorbida por una película, un libro o una actividad y durante unos momentos presta menos atención a lo que sucede a su alrededor.

En el ámbito clínico, este estado se utiliza con una finalidad concreta y previamente acordada. El psicólogo puede emplear técnicas de imaginación, exposición, regulación emocional, ensayo mental o sugestión para facilitar el trabajo terapéutico.

La hipnosis no sustituye automáticamente a la psicoterapia. Es una herramienta que puede integrarse dentro de un tratamiento psicológico más amplio, adaptado al problema, las características y los objetivos de cada persona. La investigación reconoce su posible utilidad en diferentes contextos terapéuticos, aunque los resultados dependen del problema tratado y de cómo se integre en la intervención

Lo que sucede durante una sesión de hipnosis

Antes de comenzar, hablaremos sobre el motivo de consulta, tus expectativas y el objetivo concreto que quieres trabajar. También resolveremos cualquier duda que tengas sobre el procedimiento.

Durante la sesión te ayudaré a dirigir progresivamente la atención hacia tu respiración, determinadas sensaciones corporales o las imágenes que vayamos utilizando. No es necesario quedarse dormido ni alcanzar un estado extraordinariamente profundo.

Una vez alcanzado un nivel adecuado de concentración, se realizará el trabajo terapéutico acordado. Este puede estar orientado a reducir la activación, modificar una respuesta automática, afrontar una situación temida, fortalecer la sensación de control o ensayar una forma diferente de actuar.

Al finalizar, recuperarás gradualmente tu nivel habitual de atención y comentaremos la experiencia. En algunas ocasiones se propondrán ejercicios psicológicos para consolidar fuera de consulta lo trabajado durante la sesión.


¿Para qué puede utilizarse la hipnosis?

La conveniencia de utilizar hipnosis debe decidirse después de una valoración psicológica. No todas las dificultades requieren esta técnica ni todas las personas responden de la misma manera.

Ansiedad y exceso de activación

La hipnosis puede ayudar a trabajar la tensión física, la hipervigilancia, la anticipación negativa y algunas respuestas automáticas asociadas a la ansiedad.

No pretende eliminar cualquier sensación de ansiedad, sino facilitar que la persona aprenda a responder de una manera más regulada y funcional.

Miedos y fobias

Puede integrarse con técnicas psicológicas como la exposición, la desensibilización, el ensayo en imaginación o la modificación de interpretaciones amenazantes.

El objetivo es reducir progresivamente la respuesta de alarma y aumentar la percepción de seguridad y capacidad de afrontamiento.

Experiencias emocionalmente difíciles

En determinados casos puede utilizarse para trabajar recuerdos, imágenes o emociones que continúan generando malestar.

Este trabajo siempre debe realizarse con prudencia, evitando forzar la aparición de recuerdos o presentar la hipnosis como un método infalible para recuperar acontecimientos olvidados.

Hábitos y comportamientos automáticos

Algunos comportamientos se repiten de manera casi automática, aunque la persona sea consciente de que le perjudican. La hipnosis puede facilitar la identificación de los desencadenantes y el ensayo de respuestas alternativas.

Dejar de fumar

Utilizar la hipnosis para dejar de fumar es una de las funciones con más aplicación. La hipnosis puede incorporarse a un tratamiento psicológico dirigido a reducir el automatismo de fumar, reforzar la motivación, afrontar el deseo de consumo y prevenir recaídas.


Hipnosis para dejar de fumar en Madrid

Dejar de fumar no depende únicamente de conocer los daños del tabaco o de tener fuerza de voluntad. Con el tiempo, el cigarrillo puede quedar asociado al café, los descansos, el estrés, el alcohol, las relaciones sociales o determinados momentos del día.

Por ello, el tratamiento no se limita a decirte que el tabaco es perjudicial. El trabajo psicológico se orienta a comprender qué función cumple el cigarrillo en tu caso, qué situaciones mantienen el consumo y qué respuestas necesitas desarrollar para sustituirlo.

La hipnosis se utiliza como una herramienta dentro de este proceso. Puede ayudar a reforzar la decisión de abandonar el tabaco, reducir el carácter automático del gesto de fumar y ensayar mentalmente cómo actuar ante las situaciones de mayor riesgo.

El tratamiento puede incluir

  1. Valoración del consumo, el nivel de dependencia y los intentos anteriores para dejarlo.
  2. Identificación de los momentos, emociones y situaciones que activan el deseo de fumar.
  3. Preparación de un plan individualizado para abandonar el consumo.
  4. Estrategias psicológicas para afrontar el deseo, la irritabilidad, la ansiedad y los pensamientos que favorecen una recaída.
  5. Sesiones de hipnosis adaptadas a los motivos y desencadenantes concretos de la persona.
  6. Prevención de recaídas y preparación para situaciones difíciles.

La evidencia disponible sobre la hipnosis utilizada de forma aislada para dejar de fumar sigue siendo heterogénea y no permite afirmar que sea superior a todos los demás tratamientos. Por eso, resulta más riguroso integrarla con intervención motivacional, estrategias conductuales y prevención de recaídas, en lugar de presentarla como una solución mágica o garantizada.


Un tratamiento sin promesas irreales

En esta consulta no se promete que todas las personas dejen de fumar en una única sesión, que desaparezca completamente la ansiedad o que nunca vaya a producirse una recaída. La hipnosis es una herramienta muy potente, pero las ganas y disposición a dejar de fumar son imprescindibles.

Tampoco se utilizan mensajes como «reprogramar tu mente», «borrar un trauma» o «eliminar una adicción sin esfuerzo».

El objetivo es ofrecer una intervención psicológica seria, individualizada y comprensible, utilizando la hipnosis cuando pueda aportar utilidad al tratamiento.

La respuesta a la hipnosis varía entre personas. La motivación, el tipo de problema, las expectativas, la práctica entre sesiones y el contexto personal pueden influir en el proceso.


Mitos frecuentes sobre la hipnosis

¿Estaré dormido durante la sesión?

No necesariamente. La mayoría de las personas permanecen conscientes, escuchan lo que se les dice y recuerdan la sesión. Es posible experimentar mucha relajación, pero relajarse profundamente no equivale a estar dormido.

¿Puedo perder el control?

No. La hipnosis es un procedimiento colaborativo. Puedes hablar, moverte, abrir los ojos o detener el ejercicio en cualquier momento.

¿Pueden obligarme a decir o hacer algo?

No. El psicólogo realiza sugerencias relacionadas con los objetivos acordados, pero la persona conserva su capacidad de decisión.

¿Todo el mundo puede ser hipnotizado?

La capacidad para concentrarse e implicarse en la experiencia varía de unas personas a otras. No es necesario alcanzar una profundidad determinada para que el trabajo resulte útil.

¿Necesito creer en la hipnosis?

No se trata de creer o no creer. Sí es importante estar dispuesto a seguir las indicaciones, prestar atención y participar activamente.

¿La hipnosis permite recuperar recuerdos olvidados?

La memoria no funciona como una grabación exacta. La hipnosis no debe utilizarse para asegurar que un recuerdo es verdadero ni para buscar acontecimientos supuestamente ocultos. El trabajo con recuerdos debe realizarse con especial prudencia.

¿Cuántas sesiones necesitaré?

Dependerá del problema, su duración, los objetivos y la respuesta de cada persona. La valoración inicial permitirá decidir si la hipnosis está indicada y cómo integrarla en el tratamiento.

¿La hipnosis garantiza que dejaré de fumar?

No existe un procedimiento psicológico que pueda garantizar el resultado en todos los casos. La hipnosis puede facilitar el proceso, pero el tratamiento también requiere motivación, preparación y estrategias para afrontar los desencadenantes y prevenir recaídas.


Hipnosis integrada en terapia psicológica

La hipnosis no se utiliza de forma aislada ni siguiendo un guion idéntico para todas las personas. Se integra con estrategias procedentes de la terapia cognitivo-conductual y de las terapias contextuales, seleccionando las técnicas más adecuadas para cada caso.

Antes de utilizarla se realiza una valoración para conocer el problema, comprobar si puede resultar conveniente y establecer unos objetivos terapéuticos claros.

El número y la frecuencia de las sesiones se adaptarán a tu evolución. Cuando la hipnosis no sea la herramienta más adecuada, se propondrán otras alternativas psicológicas.


¿Quién realiza el tratamiento?

Francisco José González Galán es psicólogo sanitario, colegiado en el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid con el número M-37171.

Su enfoque se basa principalmente en la terapia cognitivo-conductual y en las terapias de tercera generación, adaptando la intervención a las necesidades y características de cada persona.

Cuenta con formación específica en hipnosis clínica, avalada por la Titulación de Experto en Hipnosis Clínica del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.


Consulta de hipnosis clínica en Usera

Las sesiones se realizan en un entorno privado, tranquilo y confidencial en la consulta situada en:

Calle Marcelo Usera, 85, 1.º D
28026 Madrid


Solicita una primera valoración

La hipnosis puede resultar útil en algunos casos, pero primero es necesario evaluar, comprender qué te ocurre y qué quieres cambiar.

Puedes solicitar una primera llamada telefónica gratuita de 15 minutos para explicar brevemente tu situación, resolver dudas y valorar si este tipo de intervención puede encajar en tu caso.

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